Laura Moreno
Terapia de Estrés Postraumático Online
El trauma no es lo que te pasó. Es lo que ocurrió dentro de ti como consecuencia de lo que viviste, y la forma en que tu sistema aprendió a protegerte desde entonces.
Cuando el cuerpo sigue en guardia
Hay momentos en que parece que ya lo superaste. Y de repente algo (una imagen, un olor, una mirada, una situación que en apariencia no tiene nada que ver) te lleva de vuelta a algo que viviste. El cuerpo se activa, el corazón se dispara, y aunque tu mente sabe que ya estás segura, el sistema nervioso actúa como si el peligro siguiera aquí.
Quizás has aprendido a evitar ciertos lugares, personas o conversaciones. Quizás tienes la sensación de estar siempre en guardia, sin poder relajarte del todo. O puede que todo lo contrario: te sientes desconectada, como si miraras tu propia vida desde lejos, sin poder terminar de estar presente.
Esta es la respuesta que tu cuerpo, que hizo exactamente lo que tenía que hacer en su momento ante terrible evento, pudo hacer para sobrevivir y por lo tanto, aprendió. El problema es que esas estrategias de protección, que fueron adaptativas en su momento, ahora interfieren con la vida que quieres vivir.
Cuando vivimos algo que supera nuestra capacidad de procesarlo (ya sea un accidente, una agresión, la pérdida repentina de alguien, una infancia en la que no nos sentimos seguros, o años de estrés sostenido que se fueron acumulando) el sistema nervioso activa mecanismos de emergencia para sobrevivir. Y lo hace de maravilla. El problema es que, cuando la amenaza ya ha pasado, esos mecanismos no siempre se apagan solos.
Desde la perspectiva de Gabor Maté, el trauma tampoco es siempre lo que entendemos como «algo terrible que ocurrió». Es también lo que ocurrió cuando nadie estuvo presente de la forma que necesitábamos. La ausencia, la invalidación, el no haberse sentido vista o escuchada de forma consistente durante años: eso también deja huella. A veces una huella más profunda que un único evento traumático aislado.
Lo que el sistema nervioso aprendió en un contexto de peligro o desconexión puede cambiar. No porque lo decidamos desde lo racional, sino porque las experiencias relacionales seguras (incluida la terapia) le dan la información nueva que necesita para soltar lo que ya no le hace falta llevar.
Psicólogos de Estrés Postraumático Online
Terapia para Estrés Postraumático Online
No se trata solo de aprender a manejar los síntomas o a evitar lo que los activa. Trabajamos para comprender qué sigue sosteniendo el trauma en tu sistema nervioso, reducir su impacto en tu vida cotidiana y ayudarte a recuperar la sensación de seguridad en tu cuerpo, en tus vínculos y en ti misma.
Enfoque Integrador
No seguimos un protocolo rígido. Adaptamos el trabajo a ti: a tu historia, a tu sistema nervioso, a tus recursos actuales. La terapia se construye a tu medida, no al revés.
Espacio Seguro
Antes de abordar el trauma directamente, construimos juntas la base: recursos de regulación, vínculo terapéutico sólido y tierra firme. El procesamiento solo ocurre cuando estás preparada.
Trabajo en la Raíz
Nos interesa entender qué hay debajo de lo que sientes, no solo reducir lo que molesta. Buscamos que los cambios sean reales y duraderos, no parches que funcionan hasta que algo vuelve a activarse.
Contacto
¿En qué podemos ayudarte?
Si quieres concertar una cita, rellena el formulario que hay a continuación y en breves nos pondremos en contacto contigo.
Para cualquier duda puedes ponerla en el apartado reservado para ello en el formulario o contactarnos en los siguientes medios.
De conformidad con la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y Garantía de los Derechos Digitales relativo a la Protección de las Personas físicas, y conforme a disposiciones reglamentarias reflejadas en el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016, le informamos que sus datos personales serán tratados por Laura Moreno Gómez, con el fin de gestionar su solicitud y el mantenimiento de las relaciones profesionales y comerciales con usted. Este tratamiento de datos es necesario para atender su solicitud. Sus datos serán eliminados pasado un tiempo prudencial desde que atendamos su solicitud. Ud. Puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, supresión, portabilidad, limitación del tratamiento de sus datos y a no ser objetos de decisiones automatizadas dirigiéndose a Laura Moreno Gómez, a lauramorenopsicologa@gmail.com acompañando copia de su DNI acreditando debidamente su identidad. En cualquier situación, Ud. tiene derecho a presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos. Sus datos serán tratados por Laura Moreno Gómez con la finalidad de gestionar su solicitud y podrán ser comunicados a psicólogas colaboradoras independientes para la prestación del servicio de atención psicológica, previo a su asignación. La base legal para esta comunicación es su consentimiento.
FAQ
Preguntas frecuentes de la psicoterapia online para Estrés Postraumático
¿Por qué el formato online tiene sentido cuando hablamos de estrés postraumático?
Se puede creer que la pantalla resta eficacia al proceso, pero la evidencia científica y nuestra propia experiencia muestran lo contrario: podemos decir que la terapia de burnout online ofrece resultados comparables a la presencial y, en muchos casos, introduce ventajas decisivas.
- Accesibilidad sin fronteras. Tal vez en tu ciudad no haya profesionales especializados en estrés laboral; con la videollamada, esa limitación desaparece y puedes escoger el terapeuta que mejor se ajuste a tu caso.
- Continuidad pase lo que pase. Mudanzas, viajes de trabajo o una simple gripe ya no interrumpen tu proceso: basta con reprogramar la cita y continuar desde cualquier dispositivo.
- Flexibilidad horaria real. Podemos ofrecer franjas tempranas, mediodía o tarde sin desplazarte, lo que te ayuda a ahorrar tiempo y te da mayor disponibilidad horaria.
En la práctica, los pacientes nos cuentan que la terapia online les ahorra tiempo, gastos de desplazamiento y niveles de angustia previos a la sesión. Y, sobre todo, les permite integrar el tratamiento en su vida cotidiana sin renunciar a la cercanía ni al rigor.
¿Voy a tener que revivir lo que pasó en sesión?
Esta es una de las preguntas que más recibimos. No tendrás que relatar lo ocurrido en detalle, ni revivir experiencias que te desborden.
Herramientas como el EMDR o el trabajo desde IFS pueden ser muy efectivas sin necesidad de narrar lo que pasó pormenorizadamente. Y antes de entrar en cualquier trabajo con el trauma directamente, construimos juntas los recursos y la estabilización necesarios para que el proceso sea seguro. El ritmo lo marcas tú, siempre.
¿Cómo es el proceso de terapia de estrés postraumático en línea con el equipo de Laura Moreno Psicología?
El proceso arranca cuando rellenas el formulario de contacto o nos envías un mensaje. En menos de un día laborable Laura Moreno ―directora del equipo― me pongo en contacto para conocerte y entender tus necesidades.
Analizo tu caso y te asigno la psicóloga del equipo cuya formación y estilo mejor se ajustan a ti. Esa profesional será tu referencia semanal, mientras realizo una supervisión constante entre bastidores.
La primera sesión clínica profundiza en tu historia, tus objetivos y los recursos que ya utilizas para sobrevivir. A partir de ahí establecemos un plan que combina estabilización, reprocesamiento y consolidación. Cada cierto número de sesiones revisamos logros y ajustamos el itinerario.
Durante el proceso te irás dando cuenta de que los recuerdos han perdido fuerza, los síntomas se han reducido y puedes afrontar el día a día con confianza. La duración del proceso y el ritmo es variable, por eso es importante que sea personalizado y único. Lo importante es que no te quedes a medias: integrar la herida por completo evita que el trauma siga dirigiendo tu vida y libera tu energía para otros proyectos vitales.
¿Cuál es nuestro enfoque psicológico?
No trabajamos desde un único modelo cerrado, porque el trauma tampoco lo es. Nuestro enfoque es integrador, lo que significa que combinamos herramientas y perspectivas de distintas corrientes —EMDR, IFS, Terapia Basada en la Mentalización, trabajo somático— todas con respaldo científico, según lo que cada persona necesita en cada momento del proceso.
Alguien que llega con el sistema nervioso muy activado puede necesitar, en un primer momento, recursos para regularse y recuperar algo de tierra firme antes de acercarse a lo que pasó. Más adelante, quizá tiene sentido trabajar los recuerdos que siguen cargados de intensidad, o explorar las creencias sobre una misma que el trauma dejó instaladas, o entender qué partes internas siguen en modo protección sin que ya sea necesario. No hay una secuencia única ni un protocolo fijo: el proceso se adapta a ti, no al revés.
Lo que sí es constante, independientemente de las herramientas que usemos, es la forma de acompañar: desde la escucha real, sin juicio, y con el convencimiento de que tú eres la experta en tu propia vida. Nosotras ponemos el conocimiento especializado y las herramientas; tú, el ritmo.
¿Puedo hacer terapia de trauma si ahora mismo estoy en una situación de crisis o muy inestable?
Depende de qué entendemos por «trabajar el trauma». Si la pregunta es si podemos empezar a trabajar juntas: sí, absolutamente. Si la pregunta es si vamos a entrar directamente a procesar recuerdos traumáticos desde la primera sesión: probablemente aún no.
Cuando alguien está en un momento de mucha inestabilidad emocional, el primer objetivo de la terapia de trauma es la estabilización: construir recursos de regulación, establecer una base de seguridad y reducir el nivel de activación del sistema nervioso. Eso es trabajo terapéutico muy real y muy valioso, aunque no se esté tocando el trauma directamente.
El procesamiento del trauma se aborda cuando hay suficiente estabilidad como para que el proceso no desborde. Esa evaluación la hacemos juntas, de forma honesta y transparente, a medida que avanzamos.
¿La terapia de estrés postraumático puede hacer que me sienta peor antes de sentirme mejor?
A veces sí. Empezar a mirar lo que llevamos tiempo evitando puede remover cosas. No siempre el proceso es lineal en la terapia de estrés postraumático, ni siempre cada sesión se cierra con una sensación de alivio inmediato.
Lo que sí podemos garantizar es que trabajamos para que ese proceso no te desborde. La fase de estabilización existe precisamente para eso: para que cuando se trabaje el material más difícil, tengas los recursos necesarios para manejarlo. Y siempre tienes capacidad de marcar el ritmo.
Dicho esto, también es habitual que muchas personas noten mejoría desde las primeras sesiones, simplemente porque por primera vez se sienten escuchadas sin juicio y con un mapa de lo que les pasa. Ese alivio de «no estoy loca, tiene sentido lo que me ocurre» suele aparecer antes de lo esperado.
¿Cuánto tiempo lleva trabajar el trauma?
Depende de muchos factores: el tipo de trauma (puntual o acumulado), el tiempo que llevas sin tratamiento, tus recursos actuales y los objetivos que te plantees. No hay una duración estándar, y desconfiamos de quienes prometen resultados rápidos en procesos complejos de estrés postraumático.
Lo que sí podemos decir es que muchas personas empiezan a notar cambios significativos antes de lo que esperaban. Y que el proceso siempre se evalúa y se ajusta contigo, de forma transparente, a medida que avanzamos.
¿Qué técnicas utilizáis para trabajar el estrés postraumático?
No existe una única herramienta que integre el trauma. Por eso, en la terapia de estrés postraumático trabajamos de forma integradora: combinamos aproximaciones que se complementan y elegimos, junto contigo, las que mejor responden a tu historia, tu cuerpo y tu momento.
Nuestro punto de partida es que el trauma no vive solo en los recuerdos. Vive en el cuerpo, en los patrones de relación, en las creencias que se formaron para protegerte. Trabajar el trauma implica atender todas esas dimensiones, a tu ritmo y desde la seguridad.
Como señala Mario Salvador, antes de poder «ponerse de cara» a lo que duele, necesitamos construir los recursos internos suficientes para no ser desbordados por el proceso. Eso lo hacemos juntas, paso a paso.
En la fase inicial, cuando el sistema nervioso está muy activado, trabajamos la regulación: técnicas de grounding, recursos del EMDR, trabajo con la ventana de tolerancia. El objetivo es que haya tierra firme antes de acercarse a lo que pasó.
Para el procesamiento del trauma en sí, las herramientas principales que utilizamos son el EMDR —uno de los enfoques con mayor evidencia para el TEPT, que no requiere narrar lo ocurrido en detalle—, el trabajo somático —que incluye al cuerpo, donde el trauma también se aloja—, y el IFS —que trabaja con las partes internas que surgieron para protegerte y que a veces siguen actuando como si el peligro no hubiera pasado.
Cuando el trauma afecta especialmente a los vínculos, a la identidad o a la capacidad de entender lo que ocurre dentro de una misma, incorporamos herramientas de la Terapia Basada en la Mentalización.
Te cuento más en detalle alguna de ellas:
Desensibilización y Reprocesamiento
El EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing) es uno de los enfoques con mayor evidencia científica para el trauma. Trabaja activando el sistema de procesamiento natural del cerebro para que los recuerdos traumáticos pierdan su carga emocional intensa y puedan integrarse. No requiere relatar lo ocurrido en detalle.
Sistema de Familias Internas
La terapia IFS (Internal Family Systems) trabaja con las distintas partes de nuestra psique: las que protegen, las que llevan el dolor, las que intentan mantener el control. Muchos de nuestros patrones más difíciles son respuestas adaptativas de partes que surgieron para protegernos. IFS nos ayuda a relacionarnos con ellas con compasión, en lugar de lucha.
Terapia Basada en la Mentalización
El trauma suele dificultar nuestra capacidad de entender lo que ocurre dentro de nosotras y dentro de los demás (lo que se llama mentalización). La TBM trabaja para recuperar y fortalecer esa capacidad, lo que mejora la regulación emocional, los vínculos y la comprensión de uno mismo.
¿Qué señales indican que el trauma sigue activo en mi vida?
El estrés postraumático (TEPT) no siempre se parece a lo que muestran las películas. Tiene muchas caras, y muchas veces ni siquiera lo identificamos como trauma. Estas son algunas de las más frecuentes:
Intrusiones y flashbacks
Imágenes, sensaciones físicas o fragmentos del evento que aparecen sin que los llames —de día o en sueños—, como si el pasado se colara en el presente.
Hiperactivación del sistema nervioso
Estar siempre alerta, sobresaltarte fácilmente, tensión crónica en el cuerpo, irritabilidad o dificultad para descansar de verdad. El cuerpo sigue «en modo peligro».
Evitación
Evitar lo que recuerda lo ocurrido —lugares, personas, conversaciones, incluso pensamientos—. Una forma de protegerse que, a la larga, te aleja de lo bonito de la vida.
Desconexión y disociación
Sentirte fuera de ti misma, como anestesiada emocionalmente, o incapaz de estar presente. El sistema nervioso se «apaga» como otra forma de protección.
Creencias sobre una misma
Sensaciones profundas de culpa, vergüenza, o la convicción de que algo en ti está tremendamente mal. Estas creencias nacen del trauma, no de la realidad.
Patrones relacionales repetitivos
Repetir dinámicas en los vínculos que no entiendes bien por qué siguen pasando. El trauma también vive en cómo nos relacionamos con los demás.
Si tienes dudas, no hace falta que lo explores sola, para eso estamos nosotras, para verlo juntas y evaluarlo bien.
qué podemos trabajar
Psicólogas de TEPT (Trastorno de Estrés Postraumático)
Nuestro enfoque terapéutico es personalizado, adaptado a tus necesidades específicas, y se basa en una variedad de enfoques terapéuticos para lograr resultados efectivos y duraderos.

Intrusiones y flashbacks
Imágenes, sensaciones físicas o fragmentos del evento que aparecen sin que los llames —de día o en sueños—, como si el pasado se colara en el presente

Desconexión y disociación
Sentirte fuera de ti misma, como anestesiada emocionalmente, o incapaz de estar presente. El sistema nervioso se "apaga" como otra forma de protección.

Creencias sobre una misma
Sensaciones profundas de culpa, vergüenza, o la convicción de que algo en ti está tremendamente mal. Estas creencias nacen del trauma, no de la realidad.
todo empieza aquí
Explora tu mundo interno
y alcanza el bienestar
Ponte en contacto con nosotras para solicitar tu cita o resolver cualquier duda.
